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Modalidades de negocio que debe conocer para su inversión en salud

May 31, 2018

 

 Renting o Leasing? Cuál opción supone un negocio para su inversión

 

 

El negocio de la salud supone siempre un reto para los profesionales en salud, así que la exposición consciente de nuevos modelos de negocios representa siempre una oportunidad de reducir el riesgo en su ejercicio empresarial.

 

Actualmente existen modelos de negocio que promocionan justamente esa disminución en el riesgo de su inversión, entre ellos el renting, el leasing y los servicios administrados.

 

Lo primero que hay que saber tanto del renting como del leasing es que son fórmulas de disponer de un bien sin tener que comprarlo, a veces pagando una pequeña cuota de entrada.

 

Un gran atractivo es que tanto el renting como el leasing proporcionan ventajas sobre todo para empresas y profesionales autónomos, que ofrece ciertas ventajas en la oferta del servicio y además en el modelo facturable. Sin embargo, es importante distinguir que el renting lo ofrecen empresas especializadas en un servicio particular, y los proveedores de leasing son entidades financieras.

 

El leasing es, básicamente, una forma de financiar un equipamiento de trabajo sin compromiso de compra, por un periodo de tiempo; mientras que el renting se trata de alquiler más una serie de servicios asociados. Así, lo habitual si tienes un sistema en renting, es que el contrato no dure demasiado tiempo: entre 1 y 5 años: la duración estándar es de 36 meses. Durante ese tiempo, la propietaria del sistema es la empresa de renting. Así, al concluirse el acuerdo, el vehículo pasará de nuevo a manos de la empresa proveedora, aunque lo normal es que se ofrezca en venta. 

 

Como la duración de los contratos de renting es reducida, a su finalización el sistema tendrá todavía un elevado valor residual para ser revendido después a otro particular o una segunda compañía, o bien extender el plazo de contrato. Aunque puede suceder, no es frecuente que una empresa de renting ofrezca vender el activo tras el contrato, esto sí sucede con el leasing que es, básicamente, un alquiler con opción de compra. Por este motivo, los contratos de leasing suelen extenderse siempre por encima de los dos años y el valor que, para entonces tiene el bien, es bastante más bajo, lo que  facilita su adquisición final.  

 

Una importante diferencia entre estas dos fórmulas de acceder a tecnología sin comprarla es que, en el renting, su mantenimiento y algunos puntos de negociación adicionales se pueden incluir en el contrato —también consumibles y refacciones que sean necesarias durante la vigencia del contrato—, mientras que en el leasing es el cliente quien se hace cargo de esta clase de gastos. De ahí que, salvo raras excepciones, estará mucho mejor conservada la tecnología que provenga del renting que uno de leasing. 

 

De hecho, en los últimos años, las empresas de renting han extendido la oferta de servicios hasta alcanzar el mantenimiento completo, asistencias avanzadas, seguros, recogida o equipo de sustitución en caso de daño o paro. Eso sí, lo que se firma es un contrato, así que estos servicios pueden estar incluidos, negociarse con el proveedor de renting —cosa mucho más sencilla cuando se adquiere un contrato amplio o se extiende uno existente.

 

Las ventajas fiscales de leasing y renting 

 

Si la empresa que adquiere el bien en renting o leasing es, por ejemplo, es un servicio profesional o empresarial y esos bienes son para sus puntos de venta, la posibilidad de deducción de la cuota sobre el IV pasa del 50 al 100%, ya que la implicación del uso del bien con la actividad profesional resulta total y evidente.

 

En el caso de los autónomos o prácticas privadas, las cuotas del leasing pueden deducirse del IR (impuesto de renta profesional) solo en el caso de que el bien esté afecto en un 100% a la actividad profesional. 

 

Cuándo puede interesar el renting a un particular ?

 

Tanto empresas como autónomos pueden beneficiarse de ventajas fiscales con el renting o el leasing.

 

Las ventajas del renting para particulares son siempre menores, en vista de que es menor la posibilidad de exención de impuestos. Sin embargo, es una fórmula muy válida, siempre y cuando se tenga claro que no se quiere terminar como propietario del bien en cuestión. Por ejemplo, en el caso de emprendedores que alquilan espacios en centros médicos que, de antemano, saben que ese bien solo les va a hacer falta un par de años. 

 

El renting también puede ser una fórmula válida si lo que se busca es disponer de un sistema de gama alta. Con una cuota mensual similar a la cuota mensual de un crédito por un sistema premium financiado al 100%, durante el periodo del contrato se disfrutará siempre de un sistema nuevo. Los caros mantenimientos del sistema de lujo de renting correrán a cargo de la empresa proveedora y solo se necesitará extender el contrato para que vayan renovando la tecnología cada poco tiempo.

 

Eso sí, como en los casos descritos anteriormente, esta fórmula solo es recomendable para quien ya tenga claro que no necesita tener el bien o tecnología en propiedad, pero por otro lado haya decidido gastar una cierta cantidad al mes en un bien que, en este caso, aporta valor de representación además de un flujo de caja estudiado previamente. Así que, el renting de sistemas, tecnología o bienes, premium a particulares solo le saldrá a cuenta a personas con una renta bastante elevada.  

 

Ventajas y desventajas del renting

 

Sin duda, de las dos fórmulas de disponer de tecnología sin tener que comprarlo, la más atractiva para un particular es el renting. Como se ha visto arriba el leasing es más bien una manera de comprar el bien a plazos sin una obligación final de quedárselo ni de pagar entrada, por eso es la vía más popular entre los autónomos por ejemplo para disponer de tecnología y renovarlo de cuando en cuando. Sin embargo, ya hay unas decenas de miles de particulares en renting en nuestra región latinoamericana.

 

 
 
Ventajas del renting

·         Fiscales: la cuota mensual es deducible hasta un 100% en el Impuesto de Sociedades. El IV correspondiente también en al menos un 50%, y este porcentaje aumenta en la medida que se pueda demostrar una mayor relación del sistema con la actividad profesional.

·         Liquidez: es alquiler con cero o bajo costo de entrada, así que el único gasto que genera es la cuota mensual.

·         Seguridad e imagen: la renovación periódica del sistema —si se extiende el contrato— garantiza que siempre se dispondrá de tecnología de punta, con últimos avances en seguridad, consumo reducido de energía, etc... Además, son muchas las empresas que usan el renting como pago en especie para mantener la motivación de sus empleados.

 

·         Tranquilidad: la gestión de recambio de tecnología—si el renting afecta a todos los sistemas de una empresa— queda en manos de otra compañía, que será la que asuma los costes de mantenimiento, reparación y, en último caso, las consecuencias de la obsolescencia de estos equipos.

 

·         Prueba: es una manera controlada de evaluar el valor agregado que pueda brindar una tecnología o bien un proveedor o fabricante nuevo.

 

Desventajas del renting

·         Los costes de cancelación de un contrato de renting, si necesitas concluirlo antes del plazo, son siempre muy altos. 

·         En el contrato se estipulan unas condiciones que hay que cumplir a rajatabla (revisiones, seguro, horas de uso, vida útil, etc.) y las penalizaciones y ajustes si no se observan tampoco son bajos.

·         La empresa de renting casi nunca ofrecen vender la tecnología, a su cliente al final del contrato, pero en caso de ser así, como su valor residual no es pequeño, ese desembolso siempre será elevado. 

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